Una delegación de cofrades y festeros caravaqueños se desplazó en la tarde de ayer a Jumilla para preparar de nuevo el Vino de la Cruz para las próximas fiestas patronales de Caravaca. Las instalaciones de Bodegas San Isidro albergaron este miércoles el acto de acción de gracias por la nueva cosecha, en el que se vierte el vino bendecido por la Vera Cruz durante las fiestas patronales del año pasado en la mañana del Dos de Mayo en el depósito que ya tiene en su interior el vino producido este año, que será embotellado durante las próximas semanas para su distribución durante los festejos de 2026. El hermano mayor de la Cofradía de la Vera Cruz, Jesús López Baquero, fue el encargado de verter el vino en la boca del depósito tras la oración de acción de gracias pronunciada por el rector de la basilica Tomás Alvarez. López Baquero compartió este acto con los representantes de la Corporación Municipal, el secretario de la Comisión de Festejos y el resto de autoridades festeras. Hace unas tres décadas que se lleva realizando la acción de gracias por la nueva cosecha antes del embotellado y etiquetado de unas 6.000 botellas del conocido como Vino de la Cruz. Se trata de un vino duice que se elabora de manera tradicional y exclusiva. Representantes del Bando de los Caballos del Vino también se hicieron presentes en el acto y trasladaron hasta la bodega el pellejo que porta cada año el Caballo Histórico (el primero que corre la Cuesta del Castillo en la mañana del Dos de Mayo, ataviado a la antigua usanza) con el vino para su bendición por la Sagrada Reliquia junto con las flores, en uno de los rituales que han surgido a lo largo de los ocho siglos de presencia de la Vera Cruz en Caravaca.








