El castillo Real Basílica-Santuario donde se venera la conocida Cruz de Caravaca, es hoy un bello monumento que atrae a miles de visitantes por motivos espirituales y artísticos. Desde siempre, su pueblo y las  instituciones religiosas y civiles han dedicado todos sus esfuerzos a transmitir y mejorar el rico patrimonio heredado.

En este contexto se enmarca el proyecto del nuevo Carro Procesional que se pretende realizar. La obra busca ser un canto al misterio universal de la Crucifixión y a la reliquia del Lignum Crucis de Caravaca. Por ello debía contener un programa iconográfico de profundas raíces históricas y teológicas, pero también, la más bella ejecución artística posible. Este último objetivo creemos haberlo alcanzado gracias a su director artístico: el reconocido escultor e imaginero sevillano D. Luís Álvarez Duarte, cuya obra está repartida por toda España.

Así mismo, la ejecución del platero D. José Manuel Ramos Espinosa, como demuestra su bello boceto, augura que estamos ante una nueva joya de la orfebrería religiosa: “una obra catedralicia”, en palabras de Luís  Álvarez Duarte.

La conjunción de tallas policromadas y elementos en plata han de producir un efecto espiritual y estético único, un nuevo referente en la rica historia de las custodias españolas, y en definitiva, un motivo más de los muchos que esta noble ciudad de Caravaca de la Cruz puede ofrecer a cuantos la visiten.

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